Escribir textos web - soy lacopy

Las 3 fórmulas infalibles del copywriting para escribir textos persuasivos en tu web

Si estás buscando una página web que te explique cómo escribir textos persuasivos, estás en el lugar correcto. Aunque este sólo sea un post que te ayude a cumplir el mismo objetivo.

Lo cierto es que para escribir este post, me he dado un margen más habitual de lo normal y no he sido fiel a mi número favorito (eso de publicar el día 18) pero mejor tarde que nunca. Prometo no defraudarte.

El mundo del copywriting es muy extenso, aunque no difícil, y quiero mostrarte mis 3 fórmulas favoritas a la hora de redactar textos para formatos más bien “digitales” y en especial para que cuando te pidan los textos para tu página web sepas qué hacer.

¿Quieres echarles un vistazo?

Primero que todo, vamos a aclarar una cosa:

¿Para qué sirven las fórmulas del copywriting?

Unos cuantos expertos a lo largo de los años las han ido creando para que la escritura persuasiva tenga un sentido lógico. Son como una especie de plantillas. Una estructura base a partir de las cuales podemos hilar los textos capaces de persuadir a los usuarios en casi todo tipo de conversaciones.

Otra cosa que tienes que tener muy claro es que existen factores distintos a la hora de aplicarlas, no todas sirven para lo mismo y hay que tomar en cuenta aspectos como:

  • Frío y caliente: y no me refiero al juego. Se trata de la temperatura del público al que nos queremos dirigir. Es fácil diferenciarlos cuando tenemos, por ejemplo, seguidores en nuestras redes sociales, o una lista de clientes que ya nos han comprado o solicitado algún presupuesto. Éstos son un público caliente y para los que servirán más unas fórmulas que otras.

    Un público frío, en cambio, son futuros clientes con perfiles parecidos a los “calientes” pero que no nos conocen todavía. Están ahí por el mundo esperando que les llames a su puerta (esto último no es tan fácil como parece)
  • Formato a utilizar: no es lo mismo un anuncio en las redes sociales que tu página de venta. Tampoco debe serlo el mensaje que escribas en cada una de ellas. Tiene más sentido que adaptes las fórmulas al formato y no al revés. Lo importante es sacarle a cada una el máximo provecho y no se queden cojeando en un formato que no se los permite.
  • Lo que quieres vender: de una cosa tenemos que estar claros y es que no todos los productos son iguales. Entonces no podremos pretender vender un pintalabios igual que un entrenamiento personal para sentirte mejor físicamente. Debemos ser conscientes de cómo aplicar la fórmula para los distintos productos y sus distintos buyer persona o público objetivo.
  • El diseño gráfico: aunque no estés muy puesto con este tema, tienes que saber que en buen copy acompañado de un buen diseño podrá darte más alegrías que una combinación deficiente de este dúo. Aplícate en entender que el acompañamiento visual de tus palabras bien formuladas es la estrategia correcta y con la que conseguirás mayor conversión.
  • Tu experiencia como copy: La primera vez que uses una fórmula te sentirás más bien como un robot, que repite las líneas como niño aprendiendo a escribir. Pero es una cuestión de práctica, y tranquilamente podrás conseguir la fluidez dentro de la plantilla a medida que las vas usando. Puedes incluso probar distintas fórmulas para saber con cuál te sientes mejor escribiendo.

Teniendo en cuenta estos factores, y sabiendo que todos los caminos cuestan un poco al principio (sobre todo cuando cuando vas al monte y no te gusta como a mí) podrás arriesgarte a intentarlo siguiendo los pasos que te propone cada fórmula. Palabrita de copywriter.

Venga, entramos en materia. Te presento mi TOP 3 de las fórmulas de copywriting para escribir textos persuasivos en tu web (o donde quieras)

–> Fórmula AIDA

Aunque el orden en el que explico las fórmulas no tiene importancia he querido poner esta la primera. En la carrera de publicidad no me enseñaron mucho a escribir para convencer, pero si algo mencionaron alguna vez fue esta fórmula de antes de la era de la digitalización (cuando se hacían anuncios a puño y letra) que es muy fácil y perdura entre mis favoritas año tras año.

Y es que, no sé si será por el nombre de mujer, o porque sus siglas se entienden a la primera:

Atención: debes procurar, nada más empezar, atrapar la atención del usuario que entra a tu web. Dale un chute de energía, dale una frase potente en un contexto en el que se se sienta cómodo y que empatice con tu marca, tu producto o tu servicio. Dile en los primero 7 segundos algo para que se enamore de lo que está viendo.

Interés: como ya captaste su atención, ahora tienes que mantenerlo, debes procurar esa curiosidad en seguir indagando en lo que le ofreces. Tienes que darle más datos, incluso recurre a estadísticas que lo hagan seguir leyendo y querer saber más y más. Todavía aquí tu intención es intentar que el usuario haga su “primer scroll” en la web. Así que aquí ya se va quedando contigo.

Deseo: como ya le has puesto en situación y le has generado más interés (sobre todo cuando sabes que tienes un público que es cotilla por naturaleza) pasa a brindarles algo que desee. En el fondo, si ha llegado hasta tu web es porque ya tiene la necesidad. Tu se las has venido despertando, y ahora se la pones en bandeja. Ese es el plan. En caso de que puedas, aporta incluso pruebas.

Aquí es donde juegan una parte importante los testimonios de otros clientes que han confiado en ti y te los has ganado como quieres ganártelo a él/ella.

Acción: consigue a través de tus textos que tome una decisión. Haz que pase a la acción. Es el momento de que el usuario haga lo que tu quieres. Para ello tendrás que tener muy preparado previamente ¿cuál es el objetivo de tu página web, de tu landing, de tu anuncio, de tu e-mail? Debes tener en cuenta también la forma de aplicar las llamadas a la acción, los botones, las formas. Recuerda aquí la importancia del factor diseño. 

Con la de años que tiene la fórmula AIDA y hoy en día se dice que está basada en el neuromarketing, porque consigue actuar con la misma secuencia mental que lleva al usuario a comprar. Pero la clave está en que el título debe ser rompedor… ¡Acuérdate muy bien de esto!

–> Fórmula PAS

En el fondo dirás que todas se parecen. Cierto. Problema – Agitación – Solución.

Pero ésta es una de mis favoritas porque es fácil de utilizar y muy aplicable a casi todos los formatos digitales. Quizás se me queda un poco corta para una página de venta, pero me gusta usarla mucho en e-commerces donde las descripciones de los productos me dan poco margen de amplitud para explicar con detalle todo.

También es genial para landing pages, para anuncios de Facebook, Instagram, Pinterest y para el e-mail marketing. Atrévete a probarla incluso cuando quieras atraer a la gente a tu fiesta en casa. Es una gozada.

Problema: empieza con el dolor. Si si, lo lees bien. Aquí hay que empezar con lo que duele, con los problemas de tu buyer y con darle a la fibra. Otra vez el neuromarketing dice que es una buena forma de vender. Así que esta pequeña y dura manera de llegar al usuario es muy efectiva.

Agitación: imagina que has metido en una batidora los problemas del pobre usuario de arriba, que te sigue leyendo, y además le añades más marrones, se lo pones superdificil y le permites “sentirse” dentro del problema. Le haces ver que lo tiene y que es complicado que salga solo de eso. Emplea verbos, apela a sus emociones, échale mucha sal a esa herida.

La parte de la agitación debe ser controlada, aunque esta fórmula aproveche la aversión al dolor. Es más probable que los usuarios hagan aquello que se les propone para evitar que se llegue a los extremos de la agitación.

Solución: porque claro, al mundo gris que le has presentado tu le vas a dar la mejor solución. Y si tu propuesta de valor es única y contundente no se podrá resistir a tus encantos, ni a los de tu producto o servicio. La solución se la pintas tan fácil, bonita, apetecible que no se podrá resistir por la llamada a la acción.

Y la tercera y no menos importante de mis fórmulas preferidas tiene mucha miga y no te la puedes perder:

–> Fórmula los 7 fantásticos

Vale, este nombre se lo inventó Javi Pastor, un crack del copywriting y mi mentor. En algunos sitios la he leído como «los 7 ingredientes» y más o menos se conforman de los mismos puntos.

Lo cierto es que cuando hice el curso de Adopta un Copywriter me encantó esta fórmula. Desde que la usé para mis prácticas en el propio curso no he dejado de usarla en páginas de venta elaboradas, ya que me gusta explicar todo con detalle.

Es una fórmula sencilla y explicativa que recoge las mejores partes de otras fórmulas que podemos utilizar y que son de autores más conocidos. Lo cierto es que Javi da en el clavo con sus ingredientes aunque lo del nombre no se lo ha ‘currado’ demasiado (medio en broma, medio en serio)

Lo importante es que cada uno de sus puntos actúan como los 7 fantásticos para cumplir un objetivo común: que el usuario haga lo que tu quieres.

1.- Pregunta: es una mezcla entre la atención de la AIDA y el problema de la PAS. Lo cierto es que debes intentar hacerle al usuario la misma pregunta que le ronda por su cabeza para estar buscándote a ti. La primera que le viene a la mente. Para ello tienes que hacer una verdadera investigación de tu buyer persona y entender muy bien la situación por la que está pasando.

2.- Situación: en muchos casos tus buyers personas tienen distintos perfiles, pueden todos querer tu producto o servicio, pero ellos en sí son diferentes. Es por eso que debes situarlos. Sus situaciones comunes debes diferenciarlas y dirigir el mensaje dividido en las cantidades que creas que tengas de buyer persona. Dales a cada uno un trozo de lo que quieren. Me encanta lo versátil de esta fórmula para diferenciar al público.

3.- Solución: sigue la línea de la situación anterior y dales en dosis una solución para lo que le ronda por la cabeza. Le hiciste una pregunta y lo situaste, bien, ahora dale a todos a la vez o por separado sus respectivas soluciones. Resuelve su problema de la misma forma que lo puedes hacer con la PAS o con el deseo de AIDA.

4.- Prueba Social: no son más que las mismas comprobaciones de que estás haciendo lo correcto porque otros lo corroboran. Esos que pueden dejar claro que la solución que les has planteado funciona y que son ideales para que empaticen con él. Son los testimonios. La gente que ha sido tu cliente y que está tan contenta de haber confiado en ti que se lo cuenta al mundo. Además, mientras más amplio sea la historia del testimonio y más descrito esté el buyer mejor va a empatizar con la situación en la que se encuentre el usuario.

5.- Demostración: demostrarlo no es tarea fácil, lo reconozco. Sobre todo porque necesitas casos de éxito o testimonios estrellas para hacer la comprobación. Suele funcionar muy bien con el resultado de los cursos aplicados a otras personas y que han puesto en práctica o bien que sus negocios también han prosperado gracias a adquirir tu producto o servicio. 

Un buen portafolio es una buena demostración de que lo estás haciendo bien y puedes optar también por unos sellos de autoridad para empresas u organizaciones con las que hayas trabajado anteriormente.

6.- Estadísticas: un porcentaje muy alto de usuarios adora los números, sobre todo en relación con los buyer persona más masculinos. Son personas más racionales y que la aportación de estadística y comprobaciones numéricas les da mucha más tranquilidad. Aporta también esos números claves que le darán aún más pruebas de las que hasta ahora le has estado dando.

7.- Call to action (CTA): pasa a la acción. Tienes que conseguir al final de todo el proceso pasar a la acción y reducir al máximo la fricción a la hora de convertir la visita a tu página web en un posible cliente. Le has demostrado con creces lo que sabes hacer, cómo lo haces, cómo lo han aplicado otros. Este es el momento de invitarle a que te llame, que te pida una opinión, que comience una conversación, en definitiva: que haga lo que quieres.

chica escribiendo textos en un portatil

Los copywriters jugamos con estas fórmulas muchas veces, nos hacemos expertos más con unas que con otras, dependiendo de los sectores en los que nos especializamos pero en esencia son todas parecidas. 

Lo cierto es que los seres humanos no hemos cambiado la forma en la que nos afecta la persuasión.

Existen muchas más, si quieres nombres tienes la PPPP, la PASTOR (que es una PAS más completa), la PEA, las 4U y unas cuantas de Joseph Sugarman… debes analizar cuál de todos estos modelos es la que más se acerca a tus necesidades de venta. Algunas son más aplicables al marketing de contenidos y otras para la parte de redes sociales. Otras, sin embargo son más recomendables para las ventas concretas de un producto exclusivo o en donde sea necesaria la diferenciación del buyer persona.

Si has utilizado una de éstas fórmulas por primera vez, cuéntame cuál ha sido tu experiencia y qué facilidades te he aportado con este artículo de mi blog.

Espero que puedas seguir perfeccionando tu técnica y que logres tus objetivos de venta con ellas. Y si no, ya sabes, solo tienes que escribirme.

Gracias por quedarte hasta el final.

¡Comparte!

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *